lunes, 7 de abril de 2014

La evolución de la ropa interior y la estética femenina.

La evolución de la ropa interior femenina, siempre ha estado asociada a los cambios estéticos del momento.

Cada vez mas sofisticada, cada vez mas técnica, hasta que la ropa interior contemporanea, busca el confort. La comodidad. Pero también lucir la figura que se quiere mostrar.

En estos momentos no hay estilos estándar, y eso es una gran ventaja y un gran avance con respecto a las imposiciones de antaño. Hemos de recordar que Catalina de Médici, impuso en la corte, el uso del corsé para conseguir una cintura de "avispa", así como los calzones para damas que montaban a caballo. Ella introdujo en Francia la forma de montar en amazone (montar a la mujeriega).

Desde ese momento, hasta que en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, en US las mujeres sustituían a los hombres en los trabajos en la industria, por lo tanto era necesario vestirse confortablemente para realizar cualquier trabajo, las cosas han evolucionado de forma considerable.

Aunque tampoco tanto, ya que desde principio de los tiempos, las mujeres se cubrían el pecho para protegerlo, con largas piezas de tela, cosa que llegó hasta bien entrado el siglo XX.

Mientras las clases mas pudientes, usaban conceptos estéticos poco razonables, sobre todo con la salud, las clases mas modestas usaban fórmulas mas confortables.

La llegada del siglo XX hizo evolucionar los cánones estéticos y transformó la ropa interior femenina mas técnica, desde casi fórmulas andróginas, en las que no había ninguna hechura, hasta mostrar el pecho puntiagudo-misil-emergente como lo hacía Jane Russell en "The Outlaw" de Howard Hughes.

Toda la industria de la ropa interior de principios del XX (varillas, corsés, enaguas, polison...) llegó casi a la obsolescencia. Y tuvo que transformarse y en muchos casos reinventarse. 

Hay dos ejemplos muy interesantes, el de la familia Peugeot, que fabricaba sierras metálicas y piezas para corsés, que acabó dedicándose a la industria automovilística, o la de Warner's que compró la primera patente de sujetador (Mary Phelps Jacob - 1914) que empezó a fabricar estos artilugios sólo pensados para sostener el pecho.

O a partir de la película "Los caballeros las prefieren rubias", sobre los años 50, donde Marylin Monroe y Jane Russell lucían pechos puntiagudos, floreció una industria de tendencias y marcas, con estilos muy marcados y propios, donde se empezó a considerar al sujetador, como una prenda a decorar, de seducción, de moda, que ayuda a estilizar la figura.

Actualmente, además, la búsqueda de la prenda que te ayude en el día a día, y en todas las actividades que realiza la mujer durante el transcurso de la jornada ha evolucionado técnicamente las prendas, el sentirse bien y cómoda es ya una exigencia, y cuidarse es de vital importancia.

lunes, 31 de marzo de 2014

Imprescindible: Probarse el sujetador en la tienda donde quieras comprarlo.

Cuando acudes a comprar un sujetador, es muy (muy) importante probarlo. En la tienda.

Puede que creas que no te es necesario que una persona experta de la tienda te eche una mano, pero yo te recomiendo que se lo pidas.

Hay muchas razones que hacen imprescindible la colaboración experta de una profesional.

Si hablamos de edades, está claro que cuanto mas joven es la mujer, menos notará a priori si el producto le sienta como un guante. Pero a partir de la adolescencia, el pecho evoluciona y el cuerpo también.

Podemos hablar de cuándo es la mejor edad para empezar a usar sujetador.Nuestra experiencia nos dice que desde la pubertad. No hace fakta que sean piezas esencialmente "corseteras", pero si básicos cómodos, que permitan aportar sujeción al pecho y al tiempo, sentirse a gusto con su figura.
Conforme avanza la edad, está claro que la evolución del pecho (y del cuerpo), hace necesario que se te informe convenientemente de todo aquello que te va a ir mejor en cada momento.

Y no nos referimos tan solo del momento de uso, sino de los cambios hormonales y físicos que una mujer tiene durante su vida.

La menstruación, el embarazo, la lactancia... en cada estadio de su vida, el pecho se transforma, cambia de volumen bruscamente y un sinfin de cuestiones, que piden a gritos que se deje aconsejar. Hay prendas preparadas para atender todos estos cambios.

Conforme avanza la edad y a partir de la menopausia, también se sufre una transformación, que puede cambiar las medidas físicas. 

Me explicaré mejor. Una talla de faja entera en una misma usuaria, se transforma conforme avanza la edad. El tiro acostumbra a hacerse mas corto, a pesar de que los volumenes de ancho sean los mismos, lo que obliga a probarse la prenda, para que la prescripción sea correcta y adquiera la pieza que realmente necesita.

No olvidemos que el sujetador, ha de adaptarse a los volumenes y formas del busto, y ayudar al confort y la comodidad de la mujer.

Y el nivel de exigencia ha de ser el de sentirse cómoda, gustarse e ir a la moda, y esto solo se consigue acudiendo a tiendas expertas.



jueves, 27 de marzo de 2014

Las necesidades de usar sostén desde la pubertad en adelante.

Es curioso que hay quien piense que una mujer a partir de cierta edad, sus necesidades son tan solo de productos técnicos. De cuestiones como aquella que le decía Mafalda a su madre "disimular los aún, para que parezcan todavías".

Pues no. 

Lo que marca las necesidades de una mujer es su estilo de vida y no el día de su nacimiento.

Está claro que con la edad, la morfología queda afectada. El pecho evoluciona, pierde peso y en algún caso cambia su morfología, requiriendo prendas con funciones concretas. 

Pero de lo que no hay duda es que muchas marcas se esfuerzan en crear prendas que además respondan a las necesidades estéticas y de moda que permitan a la usuaria sentirse bien con ella misma.


Desde la pubertad hasta la ancianidad, el pecho tiende a caer, debido a que los "ligamentos de Cooper" se deterioran y por lo tanto la piel cede. Hemos de recordar que el pecho es un órgano sin músculos (sólo el pezón tiene músculos) y está "costruido" encima del músculo pectoral.

Por lo tanto todos los cuidados y la prevención, pueden conseguir que el proceso de caída del pecho sea mas lento, y entre otras cosas, es importante usar el sujetador adecuado.

Si, he utilizado las palabras justas: el sujetador adecuado.

Para ello, y tan como explico muchas veces, debemos pensar en el momento de uso. 

O sea, si se va a practicar deporte: un sujetador deportivo, con la presión adecuada para poder ejecutarlo (no es lo mismo pilates que running).

Conocer la talla y la copa: es imprescindible usar el sujetador (corpiño, sostén, brassier...) que esté construído con el tejido necesario para contener la profundidad del busto.

Conocer la morfología: como es lógico cada forma de pecho necesita un tipo de construcción. Debemos reconocernos y saber si tenemos los senos asimétricos, o en forma de gota, o anchos de base, o separados, o voluminosos, o pequeños, o operados... cada uno de ellos tiene unas características propias que permiten usar con comodidad un tipo de patronaje u otro.

Como siempre, recomiendo acudir a tiendas que hagan sesiones de bra-fitting, o dicho sin anglicismos: ayuden en el probador a encontrar la prenda perfecta.

Sigo creyendo que la app Sayfit es una buena idea.

jueves, 13 de marzo de 2014

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miércoles, 12 de marzo de 2014

El uso incorrecto de un sujetador NO PROVOCA ENFERMEDADES.


Vamos a puntualizar: el uso inadecuado de un sujetador, puede provocar lesiones, dolores y un sinfín de molestias, provocadas por todo aquello que se pueda derivar de uso incorrecto. 

Muchos médicos de reconocido prestigio en senología indican que, desde las mas evidentes a las mas impensables, estas lesiones, dolores, marcas y molestias, remiten usando el sujetador correcto.  

Lo que no provoca son enfermedades. No hay ninguna evidencia científica que pueda relacionar directa o indirectamente al sujetador con una enfermedad.

Y en cualquier caso, cualquier problema de dolores mamarios relacionado con el uso incorrecto de un sujetador, remite al usarlo correctamente.

Podemos citar algunas de muy habituales.

Usar el sujetador de una talla incorrecta puede provocar 

Si la talla es demasiado pequeña:

Lesiones en el contorno, rozaduras, presiones excesivas, sensaciones de incomodidad permanente. 

Si la talla es demasiado grande:

Al ajustarse el sujetador, sube por la espalda y por lo tanto se clava en los hombros y presiona el surco submamario, por lo tanto dificulta la microcirculación de la sangre y lesiona debajo el pecho, con todos los problemas derivados de estas circunstancias. 

Usar un sujetador con una copa incorrecta puede provocar

Si la copa es demasiado grande, el pecho no se sostiene y por lo tanto. El sujetador no cumple su función, por lo que se deriva que por efecto de la gravedad, los movimientos de la mama afectan directamente los ligamentos de Cooper, que son los que sostienen el pecho. 

Si la copa es demasiado pequeña, el pecho queda afectado por las costuras y la construcción de la prenda. Provoca el efecto de “doble pecho”, dejando una marca en la piel y en algunos casos pigmentaciones que después tardan en irse. En un sujetador con aro, éste no abarca el pecho ni reposa plano en el tórax, por lo que puede provocar lesiones y bultos de grasa.

Usar un sujetador con una construcción inapropiada puede provocar,

Cada mujer es única, la forma de su pecho (morfología) no es igual a otra y por lo tanto es necesario observar qué construcción le va mejor. Hay muchas clases de construcciones: en pinza, costuras basculadas, costuras en forma de T, balconnet, push-up, deportivos, sin tirantes, sin costuras, preformados, de espuma…

Y también va a depender de su uso. Si se trata de un sujetador deportivo, su función consiste en sujetar el seno y permitir la transpiración, por lo tanto si no cumple su función, puede provocar las lesiones propias de los movimientos bruscos.

Si se trata de un sujetador para dormir, debe ser una prenda sin costuras ni elementos rígidos.

Si es una prenda antialérgica, debe estar construido con elementos hipoalergénicos (algodón, micromodal, plástico…) y con pocos elementos sintéticos (poliamidas no protegidas, etcétera).

Por ello es importante acudir a los profesionales. 

Las marcas que entienden de sujetadores. Que no se limitan a estar a la moda, sino que además investigan, diseñan y desarrollan productos con las funciones bien definidas. 

Las tiendas con personal experto, que realizan bra-fitting y ayudan a encontrar la prenda perfecta a cada mujer y a cualquier necesidad.

En caso de lesiones a dudas en la salud, acudir a los médicos expertos en senología.

Y si quieren estar aconsejadas de los establecimientos, marcas y cualquier otra cuestión relacionada con esta prenda, nuestro mejor indicación es que estén en contacto con Sayfit y todo su equipo de profesionales.


lunes, 3 de marzo de 2014

"Duros a cuatro pesetas" y el duro momento de los negocios de corsetería.

Algunos de nuestros lectores, puede que se les empiece a escapar el significado de este “dicho”, pero a muchos de nosotros, todavía nos recuerda aquello de las “gangas” fuera de toda lógica.

Es curioso pensar en las tiendas que hacen de “tripas corazón” para exponer ofertas interesantes a sus clientes y perder lo menos posible en cada venta.


http://www.sayfit.es
En estos momentos, que todas las tiendas de España están recibiendo las campañas de baño de este año, justo en este momento, con un descuadre de DOS AÑOS se está decidiendo las colecciones del próximo año por parte de las marcas, y las tiendas intuyendo qué se va a vender mas A pesar de todo, saben con certeza que venderán tan solo una de cada cuatro prendas que expongan. Que buena parte de las ventas de baño las realizaran entre julio y agosto… y en REBAJAS de VERANO.

La venta está mal, nuestras clientas no compran con la alegría de hace unos años y procuran pasar con lo que tienen. Y aquellas que van a comprar van a esperar a rebajas.

Con este panorama, las tiendas ya están recibiendo “duros golpes” en la caja diaria y se buscan formas de encajar tamaño desánimo en el consumo, con nuevas maneras de atraer a las usuarias.

A pesar de todo, cualquier imprevisto acostumbra a irnos en contra, y eso altera nuestras iniciativas y nuestras ganas de continuar.

Es el momento de separar el “grano de la paja” y entrar directamente a administrar de forma coherente nuestros recursos. Descubrir nuestras ventajas y nuestras fortalezas. A acertar con nuestras debilidades y las amenazas a nuestro negocio. 

Es justo el momento de separar lo que es urgente de lo que es importante. Ha llegado la hora de desgranar en lo que somos mejores que los demás. Nuestros puntos fuertes. Es el instante que debemos decidir en “qué liga queremos jugar”. 

En la liga de los que compiten en precio, es la postura fácil, pero es la postura en la que tenemos todas las de perder. SIEMPRE, siempre habrá quien venda mas barato.

O en la liga de los que trabajamos los productos profesionalmente con una buena atención a la usuaria, y somos capaces de ofrecer una relación calidad-precio que sea realmente buena, comprobable y con el valor añadido que nos da la fidelización de las clientas satisfechas.

Este año, como el anterior y muy probablemente también el próximo, van a “caer” un montón de negocios. Algunos por razones que no han escogido, otros por tomar decisiones equivocadas y otros por los miedos que produce el panorama que hemos tenido, que tenemos y que nos tememos que vamos a tener.

Hoy, aguantar el momento y tener la valentía de mantener abierto un negocio, ya es un gran esfuerzo y todo lo que ayuden las iniciativas que pretendan generar tráfico de clientes a una tienda, tienen esa atracción sin complejos de quién se esfuerza en las nuevas herramientas que nos ofrece el mercado, que lejos de estancarse (aparte de la crisis del consumo), evoluciona hacia nuevos escenarios.

No podemos quedarnos apeados del tren.

martes, 25 de febrero de 2014

El futuro de las lencerías-corseterías

Me voy a atrever a opinar sobre el futuro de la venta en las corseterías.

La evolución del mercado y las grandes posibilidades de todo lo que “respira” a nuevos canales de venta, está moviendo a los profesionales del Sector a buscarse la vida. Pero vamos a ser honestos con todo lo que está ocurriendo.

Podríamos hablar de muchos sectores que se parecen a la lencería-corsetería, pero no voy a dispersarme: hablaremos de la venta de sujetadores – soutien – sostén – brassier – corpiño – reggiseno – bra…

El mercado ha “centrifugado” la estrategia de venta en dos

La venta por impulso
La venta técnica

Ambos sistemas tienen sus defensores y sus detractores. Y hay vida en cualquiera de los dos, pero en uno están los que compiten de forma visual y por precio, y en el otro están los que buscan distinguirse de la competencia por su capacidad experta.

Diríamos que incluso los hay, que están en el lado de la venta por impulso sin quererlo, y hay algunos de la venta técnica que miran de reojo competir por precio.

Pero hay que tener en cuenta una máxima que siempre se cumple: siempre habrá alguien que venda mas barato.

Hay otra que también se cumple con mucha frecuencia: una de cada cuatro mujeres no encuentra la tienda en la que quede satisfecha, por tanto no se fideliza.

Además de la estrategia, tenemos otros asuntos importantes a tener en cuenta: la venta online es tal vez el mas significativo.

Esta es una venta que a priori parece que sea parte integrada en la venta del futuro. Evidentemente creo en ella siempre y cuando la usuaria se haya pasado por la tienda "física" que realiza la venta y le hayan hecho una sesión de bra-fitting a conciencia. Que haya descubierto su talla, su copa y el patrón que mejor se le ajusta. 

Pero la venta de sujetadores, pasa ineludiblemente por una sesión técnica de probador. No hay nada mas útil y seguro que probárselo. Y si la ayuda una prescriptora experta de la tienda, mejor.

Sigo pensando que la venta por impulso está en pleno apogeo y que la venta técnica está ganando su espacio en el mercado, a pesar de las dificultades de la “competición”.

Normalmente se asocia la venta técnica a productos anticuados, y está claro de que nada mas lejos de la realidad.

Y también es cierto que, cuando se habla de prendas corseteras o técnicas, o de capacidad, se piensa en marcas muy tradicionales, asociadas a modelos que llevaban las madres o las abuelas. También nada mas lejos de la realidad.

Las marcas se adaptan cada año a la moda, los nuevos colores y texturas, tejidos, diseños de vanguardia y se gastan el dinero en la innovación de nuevas estructuras y construcciones que resuelvan las necesidades que piden las usuarias.

Mas tarde, serán esos patrones copiados hasta la saciedad por marcas que podríamos cualificar como “pronto moda”, que no innovan y que tan solo buscan la venta fácil y los costes económicos, ahorrándose tamaño gasto.

Pero también han de hacer su esfuerzo las tiendas. Estas tiendas multimarca que saben de sujetadores, que entienden de patrones y que su larga experiencia, a veces no ha ido acompañada de mejoras que inciten a entrar a las usuarias movidas por el deseo de encontrar la prenda que están buscando.

Es cierto que cuando alguna marca les ayuda en el escaparatismo, la convierte casi en un apéndice de sus propias campañas de marketing. Pero hay un momento para todo, y las tiendas han de esforzarse en mejorar su atractivo, evolucionar su logo, buscar soluciones de “visual merchandissing” que mejoran su presencia visual y su capacidad de atracción que genere tráfico de futuras compradoras.

Pero todo ello sin olvidar su capacidad experta. Sin dejar a un lado que su mejor valor añadido es su trato con su clienta, su ayuda en encontrar la prenda perfecta y su capacidad de vincular cada una de las ventas al compromiso de su tienda en la satisfacción de la compradora con el producto que ha adquirido.

Precisamente mi fe en el futuro, es que va a reforzarse la capacidad experta de las tiendas multimarca que ocuparán su parte de mercado, que las tiendas que compiten con el precio seguirán siendo muchas y que la evolución de las ventas online siempre estará condicionada a la satisfacción del producto.

Mientras, es necesario que haya herramientas y aplicaciones online ayuden a explorar el producto, a encontrar tiendas preparadas y a conocer mejor todo este universo en evolución que es la corsetería.